Todo va a estallar.

ImagenHoy, parece ser, que el mundo entero está dispuesto a colapsar y explotar en mil pedazos, empezando por mi ovario izquierdo, que parece dispuesto a mandarme directo a urgencias. No es coña, parezco el Langui.

¿Por qué digo esto? 

Pues por qué va a ser, por lo que hoy se ha revolucionado medio mundo y parte de la galaxia alienígena:

Facebook ha comprado Whatsapp.

Y no por calderilla, no… 16.000.000.000 millones de euros, tócate los huevos. A ver si me compran alguna de mis pulseras de cáñamo o algo, voy a mandarle unas cuantas fotos al Zuckerberg éste en un e-mail con asunto “cómprame argo”, a ver si cuela.

La verdad es que era cuestión de tiempo que esto ocurriera, no sé de qué nos sorprendemos ahora, y, tampoco sé, por qué no nos ha pillado preparados. Si la privacidad ya era de risa….ya podéis ir temblando, porque directamente, con este “intercambio de propiedades”, pasa, directamente, en mi opinión, a desaparecer de la faz del universo.

Porque este señor, lo que se va a dedicar a hacer, es a montar su propia agencia de espionaje internacional, todos los sabemos. Si ya traficaba con nuestros datos de la Red Social, ¿Qué esperáis que haga con vuestras conversaciones de Whatsapp? Hasta Obama se va a enterar de lo que cenéis esta noche.

Sí sí…¿Que ya trafican con mis datos en Facebook y me da igual? De eso nada, no me da igual, pero… ¡En Facebook al menos controlo lo que subo o dejo de subir! ¡Ahora cualquiera le manda una foto sexy a su novio por Whatsapp, que se la venden a todas las empresas de España, y ya no encuentras trabajo en dos siglos!

Estamos jodidos…

¿Que todas las empresas de mensajería/ internet / elmalditogooglecontroladordealmas tienen datos nuestros y trafican con ellos? Pues claro, pero al menos…¡No se sabe a grito pelao! Que es que lo de Facebook…tiene delito.

¿Que qué les importa a la CIA, al MOSSAD, y a los diversos dispositivos de espionaje mundiales mis conversaciones de Whatsapp? Pues muy probablemente nada, soy el último mono para ellos, pero tengo mis derechos, y no me apetece que mis conversaciones privadas, diarias, y constantes, estén a disposición de un tío que ha vendido (caso del cual somos plenamente conscientes y conocedores) los datos de medio mundo al mejor postor.

Ea.

Pues ya me he quedado, al menos, y aunque todos penséis que soy una paranóica eskizofrénica. agusto.

Muerte al Whatsapp.

PD: si no escribo nunca más es que mi ovario ha estallado y he muerto.