Mi amigo Saúl es un friki…¡Y me encanta!

Sí, eso es un vídeo de mis amigos y yo (que solo salgo en dos espléndidas escenas), subiendo el primer fin de semana de Julio al campamento.

Sí, yo soy la que:

a) sale disparada en la magnífica escena de dar vueltas (idea loca del director)

b) da a beber al chico de la trencita en la mano como si fuera un perro. ¿Por qué? No sabría deciroslo…

El caso es que estoy esperando LA JOYA CINEMATOGRÁFICA que preparamos el segundo finde, en la que asciendo de secundaria a protagonista, y, solo diré, que grabé yo muchos de los planos (con lo que supongo que habrán quedado inservibles).

Ya os aviso, voy a ponerme a hacer que trabajo un rato.

Muases.

“Eurorrisión”

Lunes.

Qué tendrán los lunes que me hacen levantarme como si me hubieran pegado una paliza con bates de baseball.

Pues los lunes en general no lo sé, pero éste en concreto, tiene una fiesta a lo American Pie que me corrí el sábado y que ha estado pasándome factura día y medio.

Fue una fiesta de esas que empiezan a las cuatro de la tarde pero que nadie sabe cuándo han terminado oficialmente, en la que todo el mundo acaba en la piscina con ropa, y nadie sabe cómo la casa se ha mantenido en pie.

Una de esas en las que se rompen cosas y nadie sabe quién ha sido, en la que se te olvida cenar, y en la que por la tarde hay mamás con bebés, y por la noche gelatina de jagger y jeringuillas de Dalsy llenas de ginebra.

Peeeero…hoy es lunes. All is over. Y lo creáis o no en la fiesta hubo una especie de escudo/cúpula que me protegió del mal karma (con la explosión de la lata de atún que me destrozó el uniforme el jueves ya tuve suficiente, gracias), y todo transcurrió en armonia y felicidad, con la mejor compañía posible, y con el característico clima de mayo en Madrid. Asfixia suprema.

Así que nada, esta mañana he llegado al curro después de ir anoche al aeropuerto a recoger a mi chico a las doce de la noche (qué maja soy) y con 53 focos que me hacen sudar a chorros.

En el termostato pone que la llave del aire acondicionado está cerrada.

Es mentira.

Lo he descubierto al accionarlo y carme encima como 20 kg de polvo acumulado. Al cual soy alérgica. Sí. Grazias.

Jajajjaa bueno…a lo que voy, que es me enrrollo como las persianas.

Que como es lunes, estoy en la costra suprema, muerta de calor, y me he enterado de que a la vez que yo me chutaba jeringuillas de Beefeater…¡¡¡FUE EUROVISIÓN!!! Y…¡¡¡Yo me lo perdí!!! (emoción fingida, en realidad hace años que no quedo con mis amigas para verlo y echarnos unas risas, craso error, a mi parecer, pero bueno, que me la pela).

Así que nada, con la perspectiva de las doce calurosas horas por delante, me he puesto a analizar detalladamente los detalles de este super festival, cada vez más cutre, que, desde que mandamos al Chiquilicuatre con su gallina y su guitarra de Fisher Price no levanta cabeza. Y me encanta.

Me encanta el bizarrismo y la absurdez de que haya ganado un híbrido Hipster de Jesucristo y Malú con vestido de anuncio e Freixenet.

 

Imagen

Me encanta que Polonia haya mandado a unas lecheras porno con ubres y vestidos supuestamente típicos, que posiblemente puedas adquirir en la calle Montera.

Me encanta el inglés de Teruel que utilizó nuestra querida representante con el TT de #oitpoints. Claro que sí, que viva lo castizo, coño, que viva el acentazo español, “oooool rait”.

Me emociona el pequeño mini-yo/Gollum cantando el himno de la alegría, la canción de música clásica más poco mañida de la historia. Ya que estaban podían haber cantado la versión de “Tengo condones para ciento siete días”, o algo así, creo que era.

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No sé si me gustan más las rapunzel siamesas de trenza de Rusia con traje de psiquiátrico intergaláctico, los Parchís adultos de islandia (¿era Islandia? No sé), o la rueda de Hamster con un señor dentro de no sé qué país fue, pero que debió de hacerle un seguro a todo riesgo a este señor que, ole sus huevos, fue a eurovisión a correr dentro de una rueda ratuna.

imagesENSAYO PREVIO A LA GRAN FINAL DE LA 59º EDICIÓN DEL FESTIVAL DE EUROVISIÓN

Al menos este año no hemos quedado penúltimos en una parodia en la que nuestrps vecinitos, no nos dieron ni un mísero punto. Eso sí, Alemania nos dio uno, migajillas, todo en orden.

El año que viene mandamos a Carmele con Paco Porras y que se canten un chotis con disfraces de maños pornochachos y castañuelas con luces de neón. Que así ganamos fiiiiiiiiiiiiiijo.

Cut and Closed.